Diabetes y deporte: aliados para una vida saludable

El ejercicio físico es una herramienta fundamental en el control y la prevención de la diabetes, tanto tipo 1 como tipo 2. Lejos de estar contraindicado, el deporte se ha consolidado como un pilar del tratamiento junto a la alimentación y la medicación. Sin embargo, requiere ciertas precauciones para evitar complicaciones, especialmente en personas que utilizan insulina o medicamentos hipoglucemiantes.

Beneficios del ejercicio en personas con diabetes:

  • Mejora del control glucémico: Durante la actividad física, los músculos utilizan glucosa como fuente de energía, lo que reduce los niveles de azúcar en sangre y mejora la sensibilidad a la insulina.
  • En personas con diabetes tipo 2, puede disminuir la necesidad de medicación.
  • Control del peso corporal: La actividad física ayuda a reducir la grasa corporal y a mantener un peso saludable, un factor clave para el control metabólico.
  • Salud cardiovascular: Reduce la presión arterial, mejora el perfil lipídico (colesterol y triglicéridos) y fortalece el corazón, disminuyendo el riesgo de enfermedades cardiovasculares, muy comunes en la diabetes.
  • Bienestar psicológico: El ejercicio libera endorfinas, mejora el estado de ánimo y ayuda a combatir la ansiedad y el estrés, factores que también influyen en el control glucémico.

Precauciones antes de hacer ejercicio:

  • Consulta médica previa: Antes de iniciar o modificar un programa deportivo, es fundamental una evaluación médica para descartar complicaciones (neuropatías, retinopatías, enfermedad cardíaca, etc.).
  • Control de glucemia. Antes del ejercicio se recomienda medir la glucosa: Si está < 100 mg/dl, conviene ingerir un pequeño refrigerio con hidratos de carbono. Si está > 250 mg/dl y hay cuerpos cetónicos, debe evitarse el ejercicio.

Después del ejercicio: revisar la glucosa para prevenir hipoglucemias tardías.

  • Elección del tipo de ejercicio: Las mejores opciones combinan aeróbicos (caminar, nadar, bici) con ejercicios de fuerza moderada.
  • Evitar deportes de alto riesgo si hay neuropatía, retinopatía o problemas de pies.
  • Hidratación: Mantener una buena ingesta de agua antes, durante y después del ejercicio.

Precauciones durante el ejercicio:

  • Llevar siempre fuentes de azúcar de acción rápida, como tabletas de glucosa o zumo.
  • Controlar la aparición de síntomas de hipoglucemia: temblores, sudor frío, debilidad, visión borrosa o confusión.
  • Usar calzado cómodo y revisar los pies después del ejercicio (la neuropatía diabética puede reducir la sensibilidad).
  • Evitar el ejercicio en condiciones extremas de temperatura.

Consejos prácticos:

  • Regularidad: 150 minutos semanales de actividad física moderada (30 min/día, 5 días a la semana).
  • Constancia sobre intensidad: es mejor moverse todos los días que hacer mucho ejercicio una sola vez.
  • Monitoreo continuo: si se usa bomba de insulina o sensor, aprovechar los datos en tiempo real.
  • Alimentación adecuada: combinar ejercicio con una dieta equilibrada rica en fibra y baja en azúcares simples.
  • Acompañamiento profesional: entrenador, nutricionista y endocrino pueden diseñar un plan personalizado.